Paris – Yecla con un único objetivo

0

Gabriel García vuelve a enfundarse el maillot con una sola misión: dar visibilidad a la lucha contra el cáncer bajo el lema de ‘El Último de la Maratón’.

1.500 kilómetros son los que separan París de Yecla. Una distancia que parece más idónea para el avión que para cualquier otro medio de transporte. Sin embargo, Gabriel García Auñon (28 años, Yecla) se ha propuesto hacer el trayecto en menos de 7 días. Con un solo objetivo, dar visibilidad a la lucha contra el cáncer.

El pasado 15 de marzo, desde la cuenta de Instagram de elúltimodelamaratón, Gabriel García volvió a anunciar un nuevo reto. Esta vez, más exigente. Pero no es la primera vez que el joven yeclano se sube a la bici para dar voz al cáncer. Siempre movido por la promesa que le hizo a su padre antes de fallecer por la enfermedad: “ayudar a todas las personas que están pasando por esta situación”.

Desde hace 4 años el cáncer forma parte de su vida, primero con su padre, y desde hace dos años con su madre, con un cáncer ovárico. Es por ello que nace este proyecto, en busca de “dar visibilidad al cáncer y recaudar fondos para la investigación y el apoyo a pacientes”.

En agosto de 2025 completó su primer reto, Santiago – Murcia, en tan solo 5 días. Con un total de 1.100 kilómetros, Gabriel fue capaz de recaudar 12.500€ que fueron destinados a AECC (Asociación Española contra el Cáncer). En octubre, volvió a ponerse a prueba, y dio la vuelta a la Región de Murcia en 18 horas, un total de 470 kilómetros.

El Último de la Maratón

Imagen: Cedida por Gabriel García

Como él anunció en su Instagram “se trata de demostrar que, incluso cuando el camino es duro y largo, siempre merece la pena avanzar”, y así lo hará el próximo 10 de agosto, cuando recorrerá 1.500 kilómetros para llegar desde París hasta su ciudad natal, Yecla. Pero con una condición, un máximo de 7 días para completar el reto. En esta nueva aventura, todo lo recaudado será destinado a AYAC, la Asociación de Yecla de Afectados del Cáncer.

La gente pensará que los retos Gabriel los idea con un equipo detrás, pero no. De la forma más natural nació la última idea. “Surge gracias a Sole, una compañera de trabajo, en la cafetería, tras el reto de la Vuelta a la Región de Murcia me dijo: ‘bueno chaval, y el próximo reto, ¿Cuál va a ser?, ¿París-Yecla?’”, comenta. Por tanto de una forma espontánea o a “voleo” su compañera de trabajo puso las bases de esta nueva locura.

Tras esta conversación, Gabriel empezó a pensar: “ostras Paris-Yecla, no es mala idea”, esa frase rondaba la cabeza del yeclano. Y así fue, tras “trazar” el recorrido, vio que podía ser un reto “viable, factible e interesante”. 

En un desafío de estas magnitudes hay que tenerlo todo medido al milímetro, y ese era el siguiente paso del yeclano. “Primero hice el recorrido total París-Yecla, y fui analizando punto por punto. Luego, fui estructurando viendo el desnivel”. Durante este proceso la pregunta era “si lo hago en menos de 7 días, ¿Cuántos kilómetros puedo hacer diariamente?”.

Los cálculos son exactos, y la media salía a 230 kilómetros diarios, pero como Gabriel dice: “siempre busco superarme, y que realmente sea un reto, que la gente lo vea duro”. Por tanto, el objetivo será conquistar los más de 1500 kilómetros que separan la capital francesa con la capital del Altiplano murciano en 6 días, “vamos a hacer una media de 240-260 kilómetros diarios”.

Al cansancio, se le añade un obstáculo más, el aire. Cualquier deportista que se ejercite al aire libre sabe lo molesto que es el aire, y mucho más si vas sobre una bici que supera, por poco, los 7 kilogramos, como la que va a usar Gabriel en el reto.

El viento a favor “siempre será bien recibido”, pero el viento de cara es lo que “más” le preocupa. Recordando experiencias anteriores, pone de ejemplo la situación vivida en el reto del verano pasado. “Cuando estuvimos yendo por Castilla y León tuvimos 200 kilómetros de viento de cara”, algo que hace que el desgaste físico sea “mucho mayor”.

Gabriel celebrando el pasado verano cuando llegó a Santuario del Castillo Yecla. Imagen: Cedida por Gabriel García

Imagen: Cedida por Gabriel García

Durante los retos Gabriel no está solo. En Santiago, además de estar acompañado por familiares suyos, compartió kilómetros con Jesús Hernández (jesus_chiquitin en Instagram), que también se dedica a hacer contenido ciclista en redes sociales. En la vuelta a la Región, le acompañó Jesús Socavar, compañero de trabajo, durante todo el recorrido, además de otros amigos.

Este año, dos compañeros de trabajo le acompañarán durante los 6 días. Jesús, que repite, y Albert. Desde el primer momento “quisieron formar parte del reto”. Y, como “siempre”, a Gabriel le acompañarán su madre, sus dos hermanos y su tío. Ellos, desde la furgoneta, llevarán toda la nutrición y el agua, lo que es de “gran ayuda”.

El 29 de mayo de 2025, se anunció esta iniciativa, con la publicación del primer reto. Para Gabriel fue el “más sentimental” por la reciente pérdida de su padre. Un año después, con dos retos completados y cerca de los tres mil seguidores en Instagram, solo le salen palabras de agradecimiento, “hay personas que me dan ese apoyo constante que realmente se agradece mucho”.

La vida es aprendizaje, y la ultra distancia también. Con más de 1000 kilómetros en retos de este estilo, Gabriel sabe cómo afrontar las etapas. “He aprendido a guardarme siempre que pueda, intentar aguantar un ritmo constante, pero sobre todo, tener la cabeza despejada”. Este simple gesto, es clave para aguantar tantas horas encima de la bici. 

Los kilómetros del reto Santiago-Murcia y el París-Yecla son parecidos, pero la principal diferencia será la ‘herramienta de trabajo’. De correr el primer reto con una bicicleta de gravel, modelo diseñado para rodar tanto en carretera como en senderos, a correr con una bicicleta de carretera. Este cambio va a ir en “favor” de Gabriel, ya que, le permitirá “alcanzar velocidades mucho más grandes”.

El círculo cercano de Gabriel piensa que está “loco” y que no se le ocurre “nada bueno por la cabeza”, pero siempre desde la admiración. Donde también encuentra apoyo es en aquellas personas que padecen cáncer, “ellos me dicen: ‘oye, gracias por darnos voz, visibilidad, y ayudarnos a recaudar dinero para que cada vez, se puedan destinar más recursos contra la enfermedad’”.

1.500 kilómetros dan para reflexionar, y a pesar de que Gabriel García hará un esfuerzo, él espera “disfrutar” el reto, que sea un “altavoz para todas las asociaciones españolas contra el cáncer”. A él solo le mueve una cosa, y es “la ilusión de poder ayudar a personas que están padeciendo cáncer”, entre ellas su madre, y llegar a la “mayor cantidad de personas posible”.

Compartir.